miércoles, 19 de agosto de 2009

Enciendo un cigarro. Luego, Existo.
Existo. Luego, me siento De-Mente.
De-Mente. Luego, soy divagación.
Divagación. Luego, huyo de los dogmatismos.
Dogmatismos. Luego, digo ¡No!
¡No!. Luego, creo en un acto supremo de mi libertad.
Acto supremo. Luego, pienso en mi autoengaño vital.
Autoengaño vital. Luego, me harto de estar en la misma senda del borreguismo masificado.

1 comentario:

  1. ... Y vuelta a empezar.

    Pensar distinto es realmente difícil
    (y vivir distinto, bueno. Eso mejor ni lo planteemos. No vaya a ser que nos asustemos.)

    ResponderEliminar